viernes, 23 de abril de 2021

Atividades con la Ira/Enojo

 Escuchar música

Mientras escuchamos la canción en una hoja y con un color rojo rayar de la forma que quieras la hoja de tal manera que saques todo lo que esas sintiendo en el momento. 

Haz ejercicio. 

Sale a caminar o a correr, haz ejercicio o ve a practicar algún deporte. Muchos estudios han demostrado que el ejercicio es una excelente manera de mejorar el humor y disminuir los sentimientos negativos.

Medita o practica respirar profundamente. 

Esto funciona mejor si lo haces regularmente, dado que es más una técnica general de control del estrés que puede ayudarte a usar el autocontrol cuando estás enfadado. Si lo haces regularmente, descubrirás que es menos probable que el enojo se desarrolle.



Habla de tus sentimientos con alguien en quien confíes. 

Muchas veces existen otras emociones, como miedo o tristeza, debajo del enojo. Hablar acerca de estas puede ayudar.

Actividades con el miedo

Haz una lista de tus miedo racionales e irracionales

Entiendelos, identificalos y observalos, procura entender de donde nacieron, quién o qué los creó.

Visualizate sin ellos

Elabora una lista de todo lo que podrías hacer o ganar sin tus miedos 

Mima tu autoestima

Algunos miedos, como el que sienten algunas personas a interactuar con los demás, son tremendamente frustrantes para sus víctimas. Esta dificultad puede repercutir negativamente sobre su autoestima y generar pensamientos como “soy un fracasado y un incompetente” o “nadie va a querer a un blando como yo”. De hecho, puede originar sesgos cognitivos que nos amarguen la vida inquietándonos ante la más mínima nimiedad.

Prueba técnicas de relajación

Cuando esta emoción nos paraliza y sentimos unas ganas irrefrenables de salir huyendo, podemos emplear técnicas para mantener la calma como hacer ejercicios de respiración o contar lentamente hasta que nos sintamos mejor. De esta manera reduciremos los síntomas del miedo y nos distraeremos de los pensamientos negativos.



Actividades con la Tristeza

Escribir 

En una hoja, esribir todo lo que estas sintiendo, todo lo que pasá lo que no puedes expresar, finalmente puedes quemarlo, romperlo, o simplemente tener una libreta exclusiva para anotar cuando te sientas mal. 

Medita o práctica el mindfulness

Los beneficios de la meditación son increíbles. Sí, se requiere un poco de tiempo y esfuerzo hasta que aprendas a concentrarte adecuadamente pero el esfuerzo inicial bien vale la pena. Esto es especialmente cierto debido a que la curva de aprendizaje permite un progreso muy rápido. Tú verás rápidamente los primeros resultados si comienza a practicar la meditación clásica o el mindfulness.

Comunícate con otras personas

La mayoría de las personas tienden a mantener sus sentimientos dentro de ellos mismos. Temen que otros los juzguen por sus debilidades por lo tanto no les gustan hablar de sus sentimientos. Pero es importante entender que tú no estás solo con tu tristeza. Es muy importante darte cuenta de esto. Extender tu mano y hablar con otras personas de forma amable y cariñosa es quizás una de las maneras más rápidas de conseguir que tus preocupaciones se liberen de tu pecho.

Permítete tiempo para llorar

Por contradictorio que parezca el llanto de hecho puede ayudar a que te sientas mucho mejor. En lugar de reprimir tus sentimientos, encuentra un poco de tiempo para dejar todo fuera. Al permitirte sentir el dolor, te vas a curar mucho más rápido que si lo intentaras reprimir. En muchos casos, el llanto milagrosamente puede lavar los sentimientos de tristeza. Además, mejorará tu estado de ánimo y te sentirás mucho mejor en poco tiempo. Por desgracia hacemos poco uso de ello. En su lugar tratamos de reprimir nuestros sentimientos pensando que el llanto hará que las cosas sean aún peor. Pero este no es el caso. Tú te sentirás mucho más aliviado después de derramar algunas lágrimas.

Distráete

La distracción puede en muchos casos proporcionar un gran alivio a los sentimientos de tristeza. Eso es porque cuando nos enfrentamos a la tristeza es increíblemente difícil pensar en algo más positivo. Se puede hacer actividad física, ver una pelicula, hacer algun deporte, juego de mesa, algo que despeje la mente. 



Actividades con la Alegría

 Alegría: 

Hacer ejercicio

Cualquier ejercicio físico es efectivo, rápido y ayuda a conservar endorfinas durante un buen tiempo en el cuerpo, estas se liberan por tu torrente sanguíneo mejorando considerablemente tu estado de ánimo; por lo tanto, mientras más practiques ¡más feliz serás!

Actividades creativas que estimulen la imaginación

¡Ejercitar la mente ayuda a ser más saludable!, cosas como pintar, cantar, escuchar música, leer, ver películas o series, presenciar una obra de teatro, jugar juegos de mesa o videojuegos estimulan la imaginación mientras activan tu cerebro y te llenan de emoción haciéndote más feliz.

Meditar mientras caminas

Está comprobado que luego de 20 minutos de meditación se producen suficientes substancias para estar feliz un buen rato. Así que salir a caminar y observar tus alrededores o dar un paseo a tu mascota son actividades que ayudan a conservar tu vida en condiciones saludables.

Viajar
Está científicamente probado que viajar favorecerá tu estado de felicidad. Esto se debe a que, en primer lugar, realizar esta actividad te regala experiencias únicas permitiéndote conocer mundo, culturas y un sinfín de curiosidades. Además, te permite combatir tu rutina diaria, el estrés con el que lidias día a día y hace que tu cerebro se relaje y disfrute de nuevas emociones. Por otro lado, hace que confíes más en ti mismo y te da increíbles anécdotas que seguro que te harán feliz cada vez que las recuerdes.

Dormir lo suficiente

Es muy importante habituarse a dormir un mínimo de 7 u 8 horas cada noche. Si no lo haces, te sorprenderá ver cómo mejora tu estado de ánimo si adoptas este hábito. Los expertos recomiendan irse a dormir a la misma hora cada noche y levantarte a la misma hora cada mañana. Da prioridad al cuidado de tu cuerpo y mente y esto te ayudará a ser más feliz.




Las 6 emociones básicas

 Hay emociones que se las llama positivas, porque están asociadas con el bienestar y otras negativas que se acompañan de malestar, pero todas ellas son válidas y necesarias. No podemos evitarlas, pero sí aprender a manejarlas, ya que tienen una gran influencia en nuestra conducta y nuestro pensamiento.

Lo primero para regular las emociones con eficacia es conocerlas. Os presento a las 6 emociones básicas:


 Alegría

Sentimiento placentero ante una persona, deseo o cosa. Nos impulsa a la acción. Son múltiples los ejemplos de alegría en los niños, desde merendar sus galletas preferidas, hasta ver los regalos la mañana de Reyes Magos.



• Tristeza
Sentimiento de pena asociado a una pérdida real o imaginada. Nos hace pedir ayuda. Situaciones en las que los niños pierden alguno de sus juguetes preferidos o se enferman sus mascotas, son momentos de tristeza para ellos.



 Miedo 

Inseguridad anticipada ante un peligro, real o imaginario. Nos ayuda a la supervivencia ya que nos hace actuar con precaución. El encuentro con algunos animales o con personas desconocidas pueden ser ejemplos de situaciones de temor en los menores.

 Ira
Rabia cuando las cosas no salen como queremos. Nos impulsa a hacer algo para resolver un problema. Son multitud los momentos de enfado de un niño: cuando los mandamos a dormir, cuando tienen que recoger, cuando apagamos la TV... 



• Asco

Desagrado respecto a algo o alguien. Nos hace alejarnos. La situación más típica en los más pequeños se produce ante determinados alimentos que, al provocarles asco, rechazan de forma tajante.



 Sorpresa
Asombro, desconcierto. Nos ayuda a comprender algo nuevo, porque nos hace buscar respuestas ante lo desconocido. Favorece la atención, la exploración y el interés o la curiosidad.

Expresiones faciales de las emociones

 Los humanos tenemos 42 músculos diferentes en la cara. Dependiendo de cómo los movemos expresamos unas determinadas emociones u otras.
 Hay sonrisas diferentes, que expresan diferentes grados de alegrías. Esto nos ayuda a expresar lo que sentimos, que en numerosas ocasiones nos es difícil explicar con palabras. Es otra manera de comunicarnos socialmente y de sentirnos integrados en un grupo social. Hemos de tener en cuenta que el hombre es el animal social por excelencia.

Las expresiones faciales también afectan a la persona que nos está mirando alterando su conducta. Si observamos a alguien que llora nosotros nos ponemos tristes o serios. Incluso podemos llegar a llorar como esa persona. Por otro lado, se suelen identificar bastante bien la ira, la alegría y la tristeza de las personas que observamos. Se identifican peor el miedo, la sorpresa y la aversión.

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

De la misma manera que se reconoce el CI (cociente intelectual), se puede reconocer la Inteligencia Emocional. Se trata de conectar las emociones con uno mismo. Saber qué es lo que siento, poder verme a mí y ver a los demás de forma positiva y objetiva. La Inteligencia Emocional es la capacidad de interactuar con el mundo de forma receptiva y adecuada.

Características básicas y propias de la persona emocionalmente inteligente:

  • Poseer suficiente grado de autoestima.
  • Ser personas positivas
  • Saber dar y recibir
  • Empatía (entender los sentimientos de los otros)
  • Reconocer los propios sentimientos
  • Ser capaz de expresar los sentimientos positivos como los negativos
  • Ser capaz también de controlar estos sentimientos
  • Motivación, ilusión, interés
  • Tener valores alternativos
  • Superación de las dificultades y de las frustraciones
  • Encontrar equilibrio entre exigencia y tolerancia.








EMOCIONATE EN LÍNEA

 

Las Emociones son materia de estudio de la psicología, las neurociencias, y más recientemente, la inteligencia artificial.

Emoción se define como aquel sentimiento o percepción de los elementos y relaciones de la realidad o la imaginación. Este sentiemiento se expresa físicamente mediante alguna función fisiológica como cambios en la respiración, sudoración o en el pulso cardíaco, e incluye algunas reacciones de conducta como relajación, bienestar, ansiedad, estrés, depresión, agresividad o llanto. 

Las emociones son procesos neuroquímicos y cognitivos relacionados con la arquitectura de la mente (toma de decisiones, memoria, atención, percepción, imaginación) y han sido perfeccionadas por el proceso de selección natural como respuesta a las necesidades de supervivencia y reproducción.


Emociones y adaptación

Gracias a las emociones podemos establecer varias conductas de adaptación básicas para el organismo, como por ejemplo: agredir, escapar, buscar confort, ayudar a las personas, reproducirse.

Las emociones tienen efectos negativos, así, por ejemplo, el pánico escénico o el bloqueo en los deportistas pueden interferir con el rendimiento físico. Además, el odio, la ira, la repugnancia y el miedo alteran la conducta y las relaciones interpersonales, pero las emociones también pueden contribuir a favorecer la supervivencia.

Los latidos intensos del corazón, las palmas sudorosas de las manos, las “mariposas” en el estómago y otras reacciones fisiológicas, son elementos fundamentales del miedo, la ira, la alegría y de otras emociones. Estos cambios orgánicos incluyen alteraciones en la frecuencia cardiaca, la presión arterial, la sudoración y otras reacciones fisiológicas; casi todas ellas provocadas por la adrenalina, hormona que es producida por las glándulas suprarrenales.

La emoción también se manifiesta en cambios significativos en el tono y modulación de la voz. Estos cambios conductuales son importantes porque comunican la emoción entre las personas. Un sentimiento emocional, que es una experiencia privada de una persona, es la parte de la emoción con la que estamos más familiarizados.

Seis tipos de emociones

Existen seis categorías básicas de emociones:

  • MIEDO. Anticipación de una amenaza o peligro que produce ansiedad, incertidumbre, inseguridad.
  • SORPRESA. Sobresalto, asombro, desconcierto. Es muy transitoria. Puede dar una aproximación cognitiva para saber qué pasa.
  • ASCO O AVERSIÓN. Disgusto, asco, solemos alejarnos del objeto que nos produce aversión.
  • IRA. Rabia, enojo, resentimiento, furia, irritabilidad.
  • ALEGRÍA. Diversión, euforia, gratificación, contentos, da una sensación de bienestar, de seguridad.
  • TRISTEZA. Pena, soledad, pesimismo.





Atividades con la Ira/Enojo

 Escuchar música Mientras escuchamos la canción en una hoja y con un color rojo rayar de la forma que quieras la hoja de tal manera que saqu...